Es como un
globo que se va llenando de aire poco a poco, hasta que el pecho
queda inflado. Tiene el elemento fundamental de la vida: el aire, sin él no
respiramos, no vivimos. Entonces, siempre es en tiempo presente.
Es una emoción
positiva, continua, que permanece. Puede ser que, en un momento dado, no la
percibas, pero está ahí, no se desinfla. Te sientes agradecido. Te
llenas de alegría, hasta poder llegar a divertirte en una gran
celebración interna silenciosa y desembocar también en una estruendosa
celebración externa, pero tu corazón está sereno. Amas, amas y
sigues amando. Esperas nuevos logros y viste, con asombro, las
barreras vencidas. Es una fuente natural de inspiración.
Nos regala
la alegría de vivir, y de disfrutar de la felicidad, como lo expresa Seligman
en su fórmula: las características con
las que nacemos (R), las circunstancias de la vida (C) y nuestra voluntad (V),
la cual tiene el mayor peso. (F=R+C+V).
Es mirar con
humildad.
Es presentar
a nuestros hijos o al otro con orgullo.
Siento
orgullo de los avances y desaciertos en los estudios de mis hijos porque
actualmente se han graduado en las carreras que les gustan y les hacen felices.
Tengo un
orgullo de ver cada vida que vivo, y sigo viviendo en este camino de la
supervivencia del cáncer.
Honro a mis
padres por su andar, por sus esfuerzos, por sus enseñanzas y por sus triunfos
obtenidos en esta vida.
No queremos
herir orgullos, lastimar autoestimas, sino que crezcan y aumenten como ese
globo que nos exalta la vida.
Sólo pido a
Dios que el orgullo que sienta cada día no llegue al exceso de estimación
propia, cayendo en la arrogancia, en el otro orgullo.
El orgullo
es una satisfacción personal que se experimenta por algo, propio o de otros, y
se considera valioso, recibiéndolo con mucha humildad.
Por: LuisaHelena Bravo
El Orgullo
Mi hijo me pregunto: mami es
malo
sentirse bien, cuando uno hace algo muy bien, eso es malo? Mi respuesta fue:
No hijo eso es “Orgullo”
del bueno, es dar lo mejor que uno tiene y eso hay que celebrarlo. Lo malo es
cuando uno humilla a otros pensando que uno lo hizo mejor.
Se trata de vencer nuestros propios obstáculos, retarnos, trabajar para
dar lo mejor que uno puede ofrecer, primero a uno mismo y luego a los demás,
superar nuestras propias expectativas y
poder aplaudirlo con humildad y muchísima alegría. Es sentir un cansancio rico
de satisfacción, el corazón latiendo, los ojos con un brillo inconfundible y
una sonrisa que grita “lo logre”.
Experimentar orgullo es
sentirse millonario emocionalmente, nadie te lo puede quitar, envejece contigo
en tus recuerdos y si es demasiado hermoso, transciende de generación en
generación. Te conecta de manera especial con la gratitud porque agradeces
a todos los que te apoyaron y confiaron
en ti. El valor por la excelencia y el esfuerzo diario, está presente. Es
sencillamente sorprenderte de todas las maravillas que puedes lograr como ser
humano y estar sensible a que el límite lo colocas tú.
Por: María Inés Goncalves
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