lunes, 8 de junio de 2015

Serenidad



 ¨Silencio en la noche ya todo está en calma el músculo duerme la ambición descansa ¨

Desde muy jóvenes las personas adultas que nos rodean: nuestros padres, nuestros maestros y amigos nos enseñan que las decisiones importantes de nuestra vida hay que tomarlas con mucha serenidad.

Enfrentar los acontecimientos de la vida diaria serenamente significa afrontarlos de forma sosegada, con tranquilidad, reflexionando cada uno de los pasos que queremos dar. 
Actuar con serenidad es expresar un estado de ánimo que no puede ser perturbado por ningún otro sentimiento, por ninguna emoción negativa o por nada que nos descontrole y esto nos permite comportarnos adecuadamente es decir calmadamente. 
Si actuamos de manera ecuánime seremos capaces de manejar nuestras emociones de forma reflexiva con mucha tranquilidad.
Para mí la serenidad es la rectora de todas las emociones positivas, al describirla no puedo evitar relacionarla con: quietud, tranquilidad, sosiego, paz y ecuanimidad. 

  ¨La serenidad que su mirada transmitía me hacía sentir una inmensa calma¨.

Por Daniel Martínez



                                                 La Serenidad

"Hola...

Me tocó el tema de la serenidad. Mi hija pudo revisar el correo antes que yo y se alegró mucho, cuando vio el tema que me correspondía. De inmediato me llamó y dijo ¡Es pan comido mamá, es tu tema! Como si se tratara de comer torta de chocolate ¡Jajajaja!

Serenidad para mí ha sido una comida exquisita. En ella se perciben todos los sabores. Es amarga, por tener que consumirla con obligación al principio, y luego se vuelve más dulce, cuando se convierte en costumbre en cada nuevo día.
 
Escuché sobre la serenidad hace quince años, cuando entré al grupo de A.A, allí se hablaba mucho de esta palabra y se repetía constantemente la siguiente oración:

"SERENIDAD, para aceptar las cosas que no puedo cambiar, 
VALOR, para aquellas que si puedo y
SABIDURÍA, para poder ver la diferencia".

No sabía de la importancia de esta oración, y lo fuerte que era la palabra "serenidad", hasta que llegaba a mi hogar todos los días...  En la primera oportunidad de querer practicarla,me sorprendió ¡Era difícil!. No todos quieren ir al mismo paso que tú caminas, algunos quieren ser pacientes pero no serenos. 

De inmediato sentí el impulso y la inquietud de preguntar ¿de qué trataba esta cualidad? La respuesta teórica está en los libros, pero entendí que el significado más profundo sólo la encuentro dentro de mí. Por ello, asumí la postura de querer practicarla, y de algún modo, llevarla de por vida y transmitirla.

Hoy tengo la fortuna de no perder mi compostura y hacer caso omiso a los comentarios insanos, entendiendo que cada quién tiene su razón. Jamás me  olvidaré que solo por hoy, tengo todo a la mano para vivir mejor que ayer, no más que mañana. Con la serenidad que me acompaña, hoy respeto el criterio de cada quien, doy importancia a lo demás y me alegra tener una sana discusión de cualquier tema, más si es extremo, de cualquier índole o con cualquier persona, bien sea derecho o zurdo ¡Jajajaja! 

Y sé que ante todo la serenidad, jamás se puede perder. Antes de ello, es mejor tomar 5 segundos, inhalar y exhalar... Pronunciar la oración de la Serenidad y ¡Listo!

Por: Blanca Mora

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